Microsoft sigue siendo el centro de numerosos cargos antimonopolio, pero el gigante del software puede haberse vuelto demasiado débil para influenciar el mercado de manera tan agresiva.
Hacen 8 años el Juez Thomas Penfield Jackson de la corte del distrito de Washington D.C., declaro a Microsoft cómo un monopolio. Actualmente la compañía aun litiga, y pierde, procesos antimonopolio, principalmente en Europa. Pero difícilmente estamos hablando de la misma Microsoft que la de la época cuando Jackson tomó su decisión.
¿Es qué Microsoft es todavía un monopolio, usando su sistema operativo omnipresente para sacar de juego a la competencia? ¿O se esta convirtiendo en un gigante sin dientes, opacado por competidores cómo Apple y Google?
Debo hacer notar que no soy abogado ni he hablado con abogados al respecto de este asunto. Estoy menos interesado en el estrecho caso legal contra Microsoft quebrando leyes antimonopolio que en el estado actual del poder que emana de Redmond. ¿Tiene aún un garrote tan grande cómo para causarle miedo al resto del mercado tecnológico?
El Mercado de las PC
Ciertamente usted puede alegar que en un área esgrimida en los juicios antimonopolio – el uso claro de la necesidad de Windows para influenciar lo que los fabricantes incluyen en sus PC—la compañía tiene aún un gran poder. Claro que hoy día Dell vende PCs con Linux, así como Lenovo, HP y otros fabricantes. Pero las ventas de estos sistemas sin Windows son aun insignificantes. Y aunque las ventas de Apple de PC portátiles y de escritorio aumentaron un 34% este último trimestre al compararlas con el mismo periodo del pasada año, esto no significa mucho para HP, DELL u otros fabricantes. Su forma de vivir sigue estando atada a vender máquinas con Windows.
Pero sea por causa de esto o por los juicios antimonopolio, Microsoft no parece estar usando este poder para sacar a los competidores del mercado. El simple hecho de que Dell esté vendiendo máquinas con Linux es un buen ejemplo. Y cuando recientemente compre una PC de escritorio Dell para mi casa, vino precargada con software de dos de los principales competidores de Microsoft, el servicio de búsquedas de escritorio de Google y el explorador Firefox de Mozilla.
¿Está Windows en decadencia?
Las tendencias parecen sugerir que el poder de Windows debe declinar en los próximos años. La mayoría de los revisores de software opinan que el Mac OS X Leopard es claramente superior a Vista. Y con productos cómo Parallels que hacen que correr programas de Windows en una Mac sea algo sencillo y transparente, los individuos se sentirán, al menos, más libres de sus nexos con la plataforma Windows.
A largo plazo, sin embargo, el mayor enemigo del dominio de Windows sea la Internet misma. Mientras cada vez más nuestro trabajo –revisar correos electrónicos, encontrar información, crear documentos, hojas de texto y otros archivos—migra para realizarse en línea, la Internet se convierte en el sistema operativo de todo el mundo. Lo que hace de particular la PC frente a laque se sienta, es cada vez menos relevante.
En otras áreas la posición de dominio de Microsoft está igualmente comprometida. Las corporaciones probablemente continúen usando Exchange y Outlook por años, pero los usuarios no requieren de usar Outlook. Un correo de Yahoo o Gmail es virtualmente igual de poderoso y hasta funciona más rápido, y esta disponible desde cualquier lugar.
Aunque todavía uso Word, Excel y PowerPoint para crear documentos sofisticados, he encontrado alternativas en línea cómo Google Docs que son más sencillas para tareas comunes cómo escribir documentos que no necesiten demasiado formato o abrir un archivo adjunto de correo electrónico para echarle un vistazo rápido. Cuando alguien me envía una hoja de cálculo y dice “Échale una mirada y dime que opinas” yo no quiero estar esperando mientras se carga Excel, y después se localiza la carpeta donde se encuentra el archivo. Con Gmail yo puedo abrir hojas de cálculo rápidamente con Google Docs – y estará allí disponible si la necesito varios días o semanas después.
Mientras estas aplicaciones en línea se convierten en versiones cada vez más poderosas, el rol de Microsoft Office debe declinar de manera inevitable. Y si Microsoft tiene una estrategia ganadora para aprovecharse de este movimiento hacia aplicaciones en línea, la verdad es que no es obvia y se esconde tras los esfuerzos confusos e inefectivos de Windows Live y Office Live.
La vulnerabilidad de la red
Todo esto apunta hacia la gran clara debilidad de Microsoft: la Web. Redmond nunca ha podido establecer una buena relación con la red, y quizás nunca lo logre. Haga una búsqueda en Google por los términos “Microsoft Internet Strategy” (estrategia de Internet de Microsoft) y ya en la misma primera página los resultados no dejarán duda de que Microsoft ha tenido muchas estrategias al respecto: .net el concepto “Live”, WebTV y más. Pero usted no podrá encontrar un claro ganador.
En la Web, la masa institucional de Microsoft –esa que la convierte en un probable monopolio—no ayuda, más bien obstaculiza. A pesar de tener sólo una minúscula fracción de los recursos de Microsoft, Zoho ha logrado construir una serie de aplicaciones en línea sumamente estables que esta a años luz de distancia de cualquier aplicación Web de Redmond.
Entonces ¿qué piensa usted? ¿Está Microsoft aún empujando a las compañías alrededor o ya nadie se preocupa ya por el gran lobo?
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